Durante el periodo de lockdown escribí un artículo en el que hablé del tan declamado «teletrabajo», que en ese momento no podía definirse como tan «inteligente o smart».

En esos días, en un clima de ansiedad e incertidumbre, nos encontrábamos teletrabajadores 24/7, los profesores se han improvisado ”profesores digitales” y asistíamos a los niños en la lucha con el e-learning, todo esto mientras íbamos horneando y escuchando las noticias con datos sobre la propagación de la epidemia.

Muchos han utilizado una herramienta de colaboración por primera vez, descubriendo que el smartphone no solo se usa para tomar selfies, sino que también representa una herramienta indispensable en el caso de que tengamos que participar en una videoconferencia y todos los demás dispositivos estén usados por el resto de la familia.

Afortunadamente, con el final del lockdown pudimos disfrutar gradualmente de unos momentos de libertad: algunos volvieron al trabajo, otros continuaron con el teletrabajo en un ambiente más relajado y tranquilo.

Ahora, si pensamos en esos momentos, podemos resaltar sus ventajas y criticidades, en gran parte por la improvisación, con el objetivo de encontrar soluciones inteligentes que nos permitieran seguir trabajando de forma remota y de la mejor manera posible. En primer lugar es necesario optimizar las infraestructuras informáticas, para mejorar la seguridad y la gestión, pero tampoco se deben subestimar los problemas relacionados con las estaciones de trabajo remotas, tanto desde el punto de vista informático como el de la ubicación física.

El aspecto de la ergonomía, por ejemplo, es muy importante: no oculto que después de casi dos meses de trabajar con un portátil con pantalla de 14″ y la clásica silla de cocina IKEA tuve que acudir a un fisioterapeuta.

Uno de los principales problemas identificados por el departamento de TI de las empresas fue la dificultad para ayudar a los colaboradores en teletrabajo, conectados a estaciones de trabajo desde redes de internet domésticas remotas y distribuidas.

Las soluciones de Praim ya estaban diseñadas para la gestión de endpoints distribuidos, pero en este período se han llevado a cabo desarrollos ad-hoc con el fin de ofrecer a las empresas soluciones aún más adecuadas para esta necesidad.

De la solución Praim ThinOX4PC, útil para convertir un PC (incluso portátil) en un terminal de acceso seguro, nació la nueva solución ThinOX4PC USB, una llave USB que puede ser utilizada de forma dinámica en cualquier dispositivo, sin necesidad de instalación. Todas las soluciones de software de Praim, como Agile4PC para Windows, han simplificado y optimizado el flujo de trabajo de configuración en redes domésticas para usuarios sin experiencia. El nuevo protocolo de la consola de gestión Praim ThinMan permite al departamento de TI administrar y brindar asistencia remota, sin VPN complejas y con total seguridad, a todos los terminales corporativos conectados a través de Internet en redes Wi-Fi domésticas.

En este contexto, los aspectos de seguridad junto con la simplificación del proceso digital adquieren una importancia primordial.

En cualquier caso, después de este período de ansiedad y estrés, finalmente ha llegado el momento de tomarse unos días de descanso… ¡pero ojo, el teletrabajo acecha! No me queda claro si depende del hecho de que la emergencia de Covid aún no ha terminado o del hecho de que muchos ya han aprendido a realizar sus negocios de forma remota, pero este año he notado muchas personas que teletrabajan durante las «vacaciones»…

En otras palabras, me parecía que la línea entre el trabajo y el tiempo libre era peligrosamente más borrosa y precaria que en los años anteriores: yo mismo me encontré llamando a clientes y compañeros de la playa y respondiendo emails de trabajo desde la caravana. En definitiva, el «trabajo ágil» es ciertamente útil si puede mejorar la productividad y nuestro nivel de vida, pero debemos asegurarnos de que no se convierta en un pretexto para traspasar el trabajo en un traje que no le concierne, como el de un justo y merecido descanso anual.