La crisis global que está impactando la producción de componentes de memoria RAM y el desplazamiento de las CPU hacia gamas más elevadas están generando creciente preocupación entre los operadores del mercado. El incremento y la volatilidad de los costos, debidos a la limitada disponibilidad, hacen que el contexto actual sea poco predecible; el 2026 se presenta incierto y sin señales de mejora a corto plazo.

En este escenario, los CIO de diversos sectores destacan una dificultad creciente en la planificación de inversiones en hardware. Muchas empresas están posponiendo proyectos de renovación de centros de datos y adoptando estrategias de extensión del ciclo de vida de los endpoints, a la espera de mayor estabilidad del mercado.

Sin embargo, la extensión del parque de dispositivos requiere especial atención a los aspectos de seguridad. Los endpoints obsoletos o no gestionados adecuadamente pueden aumentar la superficie de ataque y el riesgo operativo. Por ello, resulta esencial acompañar estas estrategias con soluciones que garanticen gestión centralizada, control y actualización continua.

Las líneas de producción de hardware de Praim tampoco han escapado al aumento de costos de algunos componentes, lo que ha requerido un ajuste de los precios. El objetivo sigue siendo gestionar con cuidado esta fase, garantizando la continuidad de suministro a los clientes.

Además del hardware, Praim ofrece el sistema operativo ThinOX4PC también en modalidad de licencia. Esto permite transformar portátiles y ordenadores de sobremesa de generaciones anteriores en Thin Clients seguros y gestionados de forma centralizada. Las empresas pueden así extender la vida de los endpoints, contener las inversiones y mantener niveles adecuados de seguridad en una fase de mercado particularmente crítica.

En una fase de mercado incierta, la capacidad de combinar eficiencia operativa y resiliencia tecnológica se convierte en un elemento distintivo para la función IT.